Un
muffin (también conocido en otros países en
idioma español como
panquecito,
quequi o
queque) es un producto de
repostería elaborado con pan dulce y otros ingredientes. Cocinado al horno en moldes al uso, presentan una base cilíndrica y una superficie más ancha, con forma de hongo. La parte de abajo suele estar envuelta con papel especial de repostería o aluminio, y aunque su tamaño puede variar presentan un diámetro inferior al de la palma de la mano de una persona adulta.
El
muffin guarda similitudes con la
magdalena pero es un alimento distinto, debido a que presenta un sabor menos dulce y guarda otro tipo de elaboración, ingredientes, y sabores de toda clase. Se consume habitualmente en el
desayuno o
merienda.
El origen de este alimento se encuentra en
Inglaterra, con referencias en recetarios a partir de
1703. Su nombre deriva de la palabra original
moofin, cuyo origen puede deberse a una adaptación de la palabra francesa
moufflet (pan suave).
[1] El pastel se consumía preferiblemente en desayunos o como
tentempié, y se incluyeron varios sabores como fruta seca o fresca, especias y chocolate.
A partir de la década de 1950 se comenzaron a comercializar distintos paquetes de
muffins, tanto en Inglaterra como en
Estados Unidos, en distintas cafeterías, pastelerías y tiendas de alimentación.